Cabárceno para peques y no tan peques

Un sitio con encanto!

Para quien no lo conoce debería ir corriendo porque es un sitio que merece la pena.

Está en Cantabria… lo que significa que poco hay que decir del entorno maravilloso que hay por allí.

Para quien no lo conoce os cuento brevemente: para mí es un híbrido entre zoo y safari. Es decir, te metes en el coche y te vas desplazando de un lado a otro para ver los animales. Algunos los puedes tocar (jirafas, zebras, etc.) otros, tienes que verlos de lejos en un entorno bastante parecido y adaptado a cada animalito.

Mis favoritos: los osos, las jirafas, los guepardos y los gorilas

Merece la pena conocer también la granja. A los pequeños les molan mucho.

Creo que para pasar un día es suficiente. Es verdad que yendo con niños no se puede ver todos los animales, pero creo que es mas que suficiente. Además los niños se cansan (y nosotros también).

Es la segunda vez que vamos. La primera hace dos años nos hospedamos en una hotel justo en frente al Parque. Esta vez optamos por una Posada a 30 minutos de allí. Ambos recomendadísimos.

Para comer, nos salimos del parque a un Restaurante con parque de bolas. Buena calidad precio y muy buena atención, principalmente con los niños. También puedes llevarte tu comida y comer por allí o en los restaurantes del parque. Nosotros prefirimos salir porque ya conocíamos el restaurante con parque de bolas y nos parecía buena opción.

Os dejo una fotito de los ositos. 

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¿Jugamos?

Muchas veces no nos damos cuenta de que los mejores juguetes no son los que compramos para este fin

Hoy mis Kekos han decidido merendar bajo su cabaña de paraguas. Han estado un buen rato hablando y contándoles cositas uno al otro y merendando.

Que simple son los niños. Y que complicados nos parecen. O que complicados les hacemos sin querer.

Te has olvidado….

Acuesto a Keko… os recuerdo que tiene 4 años y medio… es un amor ahora para dormir, como esta cansadillo porque ya no le dejan echar la siesta en el colegio, cae fácil.

A mi me gusta acostarle. Es un momento solo mío y suyo para hablar de nuestras cosas… le digo lo mucho que le quiero y cosas que me gustaría para el futuro… A veces le hablo como si fuera un niño mayor… tipo….

“Cuando seas mayor y vivas con tu familia o solo, me veras a ver muchas veces, verdad?”

o “Te gustará conversar conmigo y contar tus cosas y saber que opino… y me considerarás una super mamá”

Es interesante estos diálogos como ya podréis imaginar…. pero me gusta decir las cosas que siento, quizás entre en su interior y funcione 🙂

Bueno, a lo que os iba a contar, le voy voy a acostar, después de cepillarles los dientes y meterle en la camita… hoy no ha habido cuento porque quería hacer una partida de Dora del juego de la Memoria en el Ipad. Así que cuándo hemos terminado le he abrazado y le he dicho lo mucho que le quería y lo importante que era… y le he dicho… bueno, ya sabes mamá se va a ir para ponerme el pijama, cepillarme los dientes y si quieres vuelvo aquí a ver como estás… y el ha dicho que sí.. pero ha dicho…

Pero mamá, en serio, vas a venir?

Yo: sí sí, claro que sí. Te lo prometo.

El: Ya, pero es que el año pasado te has olvidado….

Me ha sacado la sonrisa… porque el sabe que cuando vuelvo a verle, (que realmente lo hago) ya esta muy dormidito… y no me ve…

Cosas de mi niño rico riquísimo… como le quiero!!!

Me gusta mi pijama

Keka tiene 2 añitos y 9 meses. Es muy independiente, eso está justificado porque copia mucho a su hermano, pero hace unas cosas, que me cuesta anticiparlo 🙂
Esta mañana llevaba un pijamita rosa muy mono que le gusta mucho. Le he dicho que teníamos ponerle la ropita para ir a la guarde. Le he puesto la camiseta y el chandal pero al intentar quitarle el pantalón del pijama se ha negado por completo. Después de insistir bastante me he metido al baño a cepillarme los dientes y al volver me ha enseñado que no sólo había puesto el pantalón del chandal como también los calcetines. ¡¡¡Solita!!! ¡Qué bien! Me ha sorprendido. He llamado incluso a papá para que le viera y le he llenado de besos. Ha ido a la guarde muy contenta. Que linda.
Esta tarde cuando hemos llegado a casa la señora que viene por las tardes la saluda y le dice “sí que vas abrigadita hoy ¡frío no habrás pasado!” Me mira a mi y pregunta “¿no tendrá calor con el pantalón del pijama?” Y yo inocentemente le digo que no, que es un chandal normal y corriente y al final me enseña que por debajo del chandal Keka seguía con el pantalón del pijama. Más información

Un accidente

Ayer mi Keka se pilló el dedo en la puerta del baño. Ella tiene la manía de meter los dedidos en el medio, justo donde se cierra la puerta. Keko estaba en el baño y empujó la puerta para cerrarla… Ains.. que dolor!!!!

Lloró bastante y estuvo un buen rato llorando y con los dedidos sin poder moverlos.

Keko se asustó por lo que pasó, al final es un niño también, pero no hizo ningún comentario esta noche. Terminó de cenar tranquilamente y estuvo poco hablador. A Keka, le curamos y lo que pasó tomamos como algo “normal” y le dijimos a ella que no vuelva meter los dedos allí, algo que ya le habíamos advertido en otras ocasiones.

Esta mañana cuando su Papá les va a llevarles al cole, Keko le dice:

Keko: Papá vamos primero al cole de Keka, por favor Papá (normalmente Keko va antes por que le pilla de camino su cole primero).

Papá: Jo… Keko… me viene peor.

Keko: Vamos Papá que tengo que decir una cosa a sus amiguitos.

Al final, Papá le llevó antes y llega a la clase de su hemana y se queda un poco cortado y le dice a Papá:

Keko: díselo tu Papá.

Papá: ¿Y le digo el que?

Keko: Que tienen que cuidar de Keka porque tiene una pupa.

Estas cosas son las que te hacen vivir el cariño y el amor.

Son #cosasquemolan.

Todavia no…

A mi pequeño le encanta decir “todavía no”. Le pregunto, ¿quieres ir a dormir?, su respuesta, “todavía no”, ¿has terminado el pis?, el, “todavía no”.

Mi pequeño tiene 27 meses, aunque sea tan pequeño, es el mayor. Ya que tengo una pequeña de 6 meses, casi 7. Los dos son mis tesoros. Me dan muuuucho trabajo y siempre termino el día agotada, pero no puedo estar sin ellos.

Me gusta mucha la fase en la que estamos, Keko, el mayor de los pequeños, lleva 3 meses que no pára de hablar, cada día tiene palabras nuevas y repite todo cono un lorito. ¡Mucho cuidado tenemos que tener! Y Keka, la pequeña, no pára de gatear. Cuando cumplió los 6 meses ya se puso a dar paseitos por el suelo.

Me gusta mucho la integración de los dos. Y los celillos de Keko hacia su hermana, aunque los tenga, los tiene con mucho cariño. Por ahora siempre le ha tratado bien. Estamos siempre con los ojos abierto por si le escapa algo, pero todo va bien… o como diria el, todavía no. 🙂